Almendrados estilo Pontedeume

Estos almendrados, al igual que la rosca de maíz de Guitiriz, forman parte de los recuerdos de mi niñez. ¡Cuántas tardes habremos ido con nuestros padres al feirón del sábado tarde de Pontedeume! Allí, entre puestos de cebollas, ajos, chorizos, ropa, herramientas o baratijas, frente a la puerta de la iglesia, un puesto de dulces de una pastelería -no recuerdo cuál- que, entre otros, exponía unos deliciosos almendrados, que se convertían en preciado manjar mientras callejeábamos…

Hace años, alguien nos compartió esta receta cómo la original de tales almendrados. Sea como fuere, así los hemos venido haciendo desde hace entonces, con un resultado muy bueno.

Ingredientes (unas 15 unidades):

  • 2 claras de huevo (de media una clara pesa 30 gr.)
  • 150 gr. azúcar blanquilla
  • 250 gr. almendra molida
  • Almendras enteras para decorar y azúcar blanquilla para espolvorear
  • Obleas para la base, si se desean

Preparación:

  • Montar las claras hasta que empiecen a espumar
  • Añadir el azúcar y batir hasta integrar
  • Incorporar la almendra molida y con espátula mezclar lo justo para homogeneizar, sin amasar (la masa es densa)
  • Hacer montoncitos -con saca-bolas por ejemplo- y disponer sobre obleas, si se desea.
  • Clavar una almendra cruda en cada pieza y espolvorear de azúcar
  • Hornear a 180º por 10 mn. aproximadamente, según hornos. o hasta que estén dorados.

Torta de maíz estilo Guitiríz

Esta rosca es muy popular en el norte de Galicia y está muy ligada a mis recuerdos de infancia. Sigue siendo objeto de regalo por parte de aquellos que residen en dicha villa o paran a tomar un café en la misma.

Si bien la Panificadora La Esquina, de Guitiriz, habría facilitado la receta para el libro Repostería de Galicia de Mariano García y Fina Casalderrey, probada ésta y la que Asunción Santander, “Chonina”, publica en su libro, me decanto claramente por la receta de ésta última, por mayor similitud al sabor conocido y porque además, sin necesidad de cambios, es sin gluten; la que aquí te presento es básicamente la de ésta última con dos matices: creo que le va mejor la manteca cocida de vaca -receta “La Esquina”- que la mantequilla y el chorrito de anís me parece que también es característico.

La receta es sencilla. Ingredientes:

  • 4 huevos por ejemplo (en mi caso 250 gr.)
  • El peso de los huevos en azúcar
  • El peso de los huevos en manteca cocida (hoy en día se encuentra en casi todos los supermercados)
  • El peso de los huevos en harina de maíz amarillo (del peso de la harina descontaremos una cucharada por cada huevo y reemplazaremos por maizena)
  • Chorrito de anís
  • 1 cucharadita de 5 ml. de impulsor químico
  • Ralladura de limón.

Preparación:

  • Batir la manteca con el azúcar.
  • Añadir los huevos y seguir batiendo -10 minutos dice “Chonina”
  • Incorporar ralladura de limón, chorrito de anís y la mezcla de harinas e impulsor, batiendo hasta que todo quede bien incorporado. La mezcla resulta densa.
  • Preparar un molde de rosca de 20 cm. untándolo con mantequilla y poniendo un círculo de papel de horno en el fondo para que luego sea más fácil desmoldar
  • Vuelca la mezcla en el molde y da unos golpecitos para homogeneizar. Mi opinón es que no tengas el horno precalentado y que lo enciendas ahora, dejando la mezcla reposar en la encimera, mientras tanto, y ello porque a la harina de maíz le viene bien hidratarse.
  • Hornea a 180º, rejilla en medio, calor arriba y abajo, aproximadamente 45 minutos o un poco más, comprobando la cocción con un palillo (en mi caso precisó de 60 mn.)
  • Deja templar antes de desmoldar y cuando esté frío espolvorear con azúcar glass.

Comentarios “sabrosos”:

  • La receta admite cambios: mitad harina de maíz y mitad de trigo, montar las claras a punto de nieve (siguiendo la receta de “La Panificadora”) o añadir Oporto en vez de anís.
  • Sobre la mantequilla clarificada.Puedes hacerla tú mism@ del siguiente modo: Partir de una buena mantequilla y poner a fundir en un cazo a fuego medio (vigilar vaya lentamente y no se queme); cuando se forme espuma, ir desespumando; al tiempo que se evapora el agua, veremos residuos sólidos que se van pegando a las paredes; en ese momento la caseína (blanca) empezará a precipitar al fondo de forma sólida y por encima habrá un liquido amarillo-oro que es lo que nos interesa (no dejar oscurecer demasiado); vertemos en un tupper y dejamos solidificar. Dura mucho más que la mantequilla en la nevera, tranquilamente un año.